Gestión clínica
Cuánto almacenamiento necesita tu centro de imagenología (y cuánto costará en 10 años)
La pregunta llega casi siempre formulada igual: “¿cuántos terabytes necesito?”. Y casi siempre está mal planteada, porque asume que existe un número final. No existe. El archivo de imagen no se llena: crece todos los meses y no se puede vaciar, porque la historia clínica hay que conservarla.
La pregunta útil es otra: cuántos terabytes vas a producir al año, y qué le pasa a esa cifra en diez años. Eso sí se calcula, y se calcula con datos que ya tienes.
Cuánto pesa realmente un estudio
El primer dato que hace falta es el peso por modalidad. Estos son rangos típicos, no constantes: el mismo equipo puede duplicar el tamaño de un estudio según el protocolo, el grosor de corte y cuántas reconstrucciones se guarden.
| Modalidad | Rango típico | Qué dispara el tamaño |
|---|---|---|
| Radiografía (DR/CR) | 10 – 30 MB | Número de proyecciones |
| Ecografía | 30 – 200 MB | Clips de cine guardados |
| Mamografía 2D | 40 – 100 MB | Proyecciones adicionales |
| Tomosíntesis (DBT) | 400 MB – 3 GB | Volumen reconstruido |
| Tomografía (TC) | 100 – 500 MB | Cortes finos, fases con contraste |
| Resonancia (RM) | 50 – 250 MB | Número de secuencias |
| PET-TC | 100 – 500 MB | Estudio híbrido, dos series |
Conviene notar la asimetría: entre una radiografía y una tomosíntesis hay un factor de cien. Por eso el número de estudios, por sí solo, no dice nada sobre el almacenamiento.
El mix pesa más que el volumen
Tomemos un centro de complejidad media con 3.000 estudios al mes. Con un mix habitual, el cálculo queda así:
| Modalidad | Estudios/mes | Volumen/mes |
|---|---|---|
| Radiografía (45%) | 1.350 | ~27 GB |
| Ecografía (25%) | 750 | ~60 GB |
| Tomografía (15%) | 450 | ~135 GB |
| Resonancia (8%) | 240 | ~36 GB |
| Mamografía (7%) | 210 | ~31 GB |
| Total | 3.000 | ~289 GB |
Son unos 3,5 TB al año. Pero el dato interesante no es el total, sino cómo se reparte.
La radiografía es el 45% de los estudios y solo el 9% de los bytes. La tomografía es el 15% de los estudios y el 47% de los bytes. Dicho de otro modo: si el centro duplica su volumen de radiografía, el archivo casi no se entera; si suma un tomógrafo o empieza a hacer tomosíntesis, la proyección hay que rehacerla completa.
Esta es la razón por la que dos centros con el mismo número de estudios pueden tener archivos que difieren en un orden de magnitud. Cuando pidas una cotización de almacenamiento, el proveedor debería preguntarte por tu mix. Si solo te pregunta cuántos estudios haces al mes, está adivinando.
La proyección a 10 años no es una multiplicación
Aquí es donde casi todos los presupuestos se rompen. La tentación es multiplicar: 3,5 TB × 10 = 35 TB. Y esa cifra siempre queda corta, por dos razones que actúan a la vez.
La primera es obvia: el volumen de estudios crece. La segunda lo es menos y pesa igual: el mismo estudio pesa más cada año. Un equipo nuevo reconstruye cortes más finos, guarda más series y ofrece protocolos que antes no existían. Una TC de tórax de hoy no ocupa lo que ocupaba la de hace cinco años, aunque el paciente y la indicación sean los mismos.
Sumando ambos efectos, una tasa de crecimiento anual compuesto del 8% es conservadora para un centro activo. Con ese supuesto, los 3,5 TB del primer año se acumulan así:
- Proyección plana (sin crecimiento): 35 TB
- Proyección con 8% anual compuesto: ~50 TB
Cuarenta por ciento más. Y ese 40% no aparece en el año diez: aparece repartido, apretando el presupuesto todos los años un poco más de lo previsto. Si vas a dimensionar infraestructura propia, ese es exactamente el margen que hay que tener contratado desde el principio, porque comprar disco a mitad de camino siempre sale más caro que comprarlo antes.
Lo que reduce la cifra sin tocar la imagen
Los terabytes producidos y los terabytes almacenados no tienen por qué ser el mismo número.
Compresión sin pérdida. Reduce típicamente entre 2:1 y 3:1 según la modalidad, y la imagen que ve el radiólogo es bit a bit idéntica a la que salió del equipo. No es lo mismo que la compresión con pérdida, que sí degrada la imagen y no tiene lugar en un archivo diagnóstico. Aplicada a los 50 TB del ejemplo, el almacenamiento efectivo baja a un rango de 17 a 25 TB.
Deduplicación. Lo que ya está guardado no se vuelve a guardar. Pesa más de lo que parece en centros con estudios repetidos y en series que comparten datos.
Con las dos, la conversación cambia de lugar: ya no se trata de cuánto produce el centro, sino de cuánto termina facturándose.
Por qué el costo no debería crecer al ritmo del archivo
Aunque el archivo solo crece, el costo no tiene por qué seguir la misma línea recta. Depende de una decisión de arquitectura: si todos los estudios se cobran igual, o si se cobran según lo que realmente exigen.
Un estudio de hace seis años no necesita abrirse en milisegundos, pero tiene que estar disponible. Con tiering automático, los estudios se mueven solos entre una capa rápida, una estándar y un archivo frío según hace cuánto se accedió a ellos. El resultado es que el estudio antiguo —que es la mayoría del archivo— cuesta una fracción del reciente.
La diferencia práctica es que el costo por estudio baja con el tiempo en lugar de mantenerse plano. Sin tiering, tu factura de 2036 es tu factura de 2026 multiplicada por catorce.
Los costos que no están en la línea de almacenamiento
Dos partidas que suelen aparecer después de firmar:
La descarga tiene costo. Extraer imágenes de forma masiva desde la nube genera tráfico, y ese tráfico se factura. No es letra pequeña ni un cobro arbitrario del proveedor: es cómo funciona la infraestructura. Lo que sí deberías exigir es que esté dimensionado en la propuesta desde el principio, en vez de descubrirlo el día que necesites una extracción grande.
Migrar el histórico es un proyecto aparte. Si vienes de otro PACS, los terabytes que ya tienes hay que traerlos, verificarlos estudio por estudio y confirmar que no falta nada. Eso tiene un costo propio que no pertenece a la línea de almacenamiento mensual.
Cómo calcular el tuyo
Con cuatro datos que ya están en tu sistema:
- Estudios por mes del último año, discriminados por modalidad. No el total: el desglose.
- El peso promedio real de tus estudios, no el de la tabla de arriba. Tu PACS puede darte el tamaño medio por modalidad con tus protocolos, que es el único número que de verdad aplica.
- Tu tasa de crecimiento, comparando este año contra el anterior. Si tienes tres años de historia, mejor.
- Lo que viene: un equipo nuevo, una sede, un convenio grande. Cualquiera de los tres invalida la proyección hecha sin contarlo.
Con eso tienes una proyección defendible ante un comité, que es distinto de tener una cifra.
En NOVA Imaging hacemos esta proyección con las cifras reales de producción de cada centro antes de proponer nada, porque un presupuesto de archivo a diez años construido sobre promedios ajenos no le sirve a nadie. En almacenamiento de imágenes médicas está el detalle de cómo funcionan la compresión, la deduplicación y el tiering automático, y en nube, on-premise o híbrido cuál de los tres modelos conviene según dónde quieras que viva ese archivo.
